denominacion de origen

Selección del agave, el cual necesita entre 7 y 15 años para madurar y estar listos para la cosecha.

Una vez que el maguey ha alcanzado su madurez, se procede a la cosecha. Su corazón, conocido como piña, es lo que se utiliza para la producción de mezcal.

Cuando el agave está listo, baja a la tierra para encontrarse con el fuego., Se cuece lentamente en hornos de piedra volcánica, alimentados solo con leña y rocas ardientes., El horno se sella y se deja por varios días, permitiendo que el calor penetre hasta el corazón.

Ya cocido, el agave se deja enfriar y luego se lleva al molino, donde se muele en una tahona de piedra, aplastando el agave hasta hacerlo fibras y liberar todo su jugo.

El jugo y las fibras del agave se colocan en tinas de madera abiertas.
El azúcar natural del agave comienza a transformarse en alcohol. Esto sucede de forma completamente natural, gracias a las levaduras silvestres que viven en el aire, en la madera y en nuestra tierra oaxaqueña.

Una vez fermentado, el líquido se destila en alambiques de cobre o de barro. El fuego transforma el líquido en mezcal. Es aquí donde se define el cuerpo, el sabor y el carácter del mezcal.

Una vez destilado, el mezcal se deja reposar el tiempo necesario y luego se embotella a mano, una por una, cada botella es cuidada como una obra única.

El toque final llega con el ensamble de cada botella, donde los detalles cobran vida. Su tradicional bolsa de ayate con la sal de gusano, listones y adornos hechos a mano con dedicación por mujeres artesanas.
esencia y tradicion
“No es solo una bebida, es el resultado de un proceso vivo, donde cada etapa, cada persona y cada detalle deja huella.
Por eso, cada botella lleva consigo la esencia y amor, de una comunidad y una cultura orgullosa de ser mexicana, y eso nos representa como marca.